El siguiente video (un extracto de un episodio de la segunda temporada de "Louie" -por cierto, no sé por qué, pero siempre supe que Louie era one of us-) hay que verlo sentado:
Sin palabras. Así se queda el pobre Louie C.K. tras su breve charla con la cheerleader. ¡Ring, ring! Despierta, tío. ¿Qué coño esperabas, Louie? Estamos en pleno siglo XXI, el Rock'n'Roll ocupa el lugar más bajo entre las preferencias de la muchachada, así que lo mejor será no intentar aleccionarlos...
Es más, si a cualquiera de mis alumnos le preguntase por Van Halen o Deep Purple ni prometiéndole un notable sabría contestarme. Incluso me sorprendería que alguno de ellos supiese escribir el nombre de estas bandas si tuviese que buscarlas en la wikipedia.
En fin, que esto (el Rock'n'Roll) se acaba, tío. No hay relevo. Punto final. En el instituto donde actualmente ejerzo mi labor hay alrededor de 600 alumnos (de entre 12 y 18 años), y te juro que en las tres semanas que llevamos de curso tan sólo he visto a un chaval enfundado en una camiseta rockera, concretamente una de Guns N'Roses (lo cual, en honor a la verdad, tampoco significa gran cosa, porque con la puta moda del vintage de los cojones resulta imposible saber si nos encontramos ante un true fan de la banda o ante un vulgar consumidor de ropa de H&M o de Zara).
Anyway, no puedo evitar preguntarme: ¿dónde coño ha quedado el teenage angst, ese sano sentimiento alienante que nos pedía a gritos salirnos del rebaño? ¿Se les ha aguado la sangre a la actual generación? ¿La uniformidad es el camino a seguir? Joder, no tengo las respuestas, pero sólo puedo decirles una cosa: ¡¡despertad de una vez, críos de mierda!!