viernes, 1 de septiembre de 2017

Cena de gala (rockera)


Asumiendo que un concierto (de rock) tiene bastante de ceremonia ritual, y a tenor de su carácter vespertino, nunca está de más arrancar la velada echándose al coleto alguna manduca vinculada al evento en cuestión. Me explico: ¿que asistes a un bolo de Alice Cooper? Acudes al KFC más cercano; ¿que quien actúa son Supersuckers? Un costillar bañado en salsa barbacoa será tu pitanza; ¿que nos visitan Acrassicauda? Un döner kebab (y un Almax de postre); ¿que los elegidos son Loudness? Pues como hice yo la semana pasada: una bandeja de sushi.


Algunas bandas, además, te lo ponen a huevo:


Green Day = galletitas Soylent Green

Korn = mazorcas de maíz
 

Nashville Pussy = es una alternativa, pero ¿tiene que ser de Nashville?

La Polla Records = humm... va a ser que no



No siempre se puede satisfacer al estómago con estas conexiones gastro-musicales; al fin y al cabo, ¿que te metes entre pecho y espalda si tienes una cita con Metallica? ¿Un tornillo? Peor aún con Municipal Waste (aunque no hay duda que sería una cena económica). Y ya no te cuento si son Guano Apes... ¡Puagh!

Casos incomibles al margen (Poison, Anthrax o Ratt), me estoy preguntando qué cenaré mañana antes de que Eric Forrest y sus E-Force repase los discos que grabó ("Negatron" y "Phobos") junto a los futuristas Voivod... ¿Acaso una sopita de pláncton? ¿O mejor un zurullo reciclado? Ninguna de estas opciones me convence, la verdad. ¿Algún astronauta en la sala que me pase unas píldoras concentradas?

jueves, 24 de agosto de 2017

Loudness in Spain


¡Hola familia! Agosto se acaba, las vacaciones también, y otro año más sin ir a Japón. Aunque, con lo poco que me gusta sudar, el verano japonés bien podría acabar conmigo...


Sin embargo, mañana algunos rockeros recibiremos con los oídos abiertos una pequeña comitiva procedente del País del Sol Naciente. En efecto, tal como reza el título del post, mañana viernes los nipones Loudness actuarán en Asspain (más concretamente en la localidad de Ripollet, dentro del marco del festival Ripollet Rock -que celebra su 25º aniversario-). El resto del cartel (Jaded Heart, Crystal Viper,...) no me atrae demasiado, así que que no me esperen levantados. Llegaré al recinto no antes de la 1:30 de la madrugada (que es cuando está previsto el inicio de su concierto) y, a la que acaben su set, si os he visto no me acuerdo (me refiero a las otras bandas, claro, no a los japos).

He estado chequeando en la web setlist.com los repertorios de los últimos bolos de Loudness por Europa y, pese a que en su actual gira conmemoran el 30º aniversario de su sexto disco, "Lightning Strikes" (1986), no se dedican a tocar entero el susodicho. Mejor así, porque no es que el disco (de hecho, ninguno de su amplia discografía) merezca ser interpretado íntegramente del tirón. No voy a engañar a nadie diciendo que me conozco al dedillo su catálogo. Para nada. Los únicos que controlo son los notables "The Sun Will Rise Again" (2014) y "Thunder in the East" (1985; al parecer, el único disco que disfruta Cesar Martín, pues siempre que escribe de Loudness únicamente recomienda éste). En cualquier caso será un placer tener delante a todo un Akira Takasaki, un auténtico torbellino a las seis cuerdas.

domingo, 22 de enero de 2017

Mis discos de 2016


Año nuevo, vida nueva reza un dicho que estoy empeñado en ignorar en un 99% los próximos 300 y pico días pero que hoy, no sé bien porqué, voy a dejar que me influya mínimamente. No en lo personal, pero sí en una parcela que -para qué nos vamos a engañar- cada vez ocupa menos espacio en mi vida: este blog. Así, por primera vez en la historia de Pöpujedi's Blog, voy a publicar mi lista de discos del año. Eso sí, lo haré on my way, que -ya lo he comentado en alguna ocasión- odio todo este rollo de las listas.

La siguiente lista, pues, huye del tópico "lo mejor", "lo que más me ha gustado", "mis favoritos", o whatever. Los próximos 10 discos aquí enumerados corresponden, ni más ni menos, a los 10 únicos discos de 2016 que he comprado (suerte que fueron 10 y no 9, de lo contrario la lista hubiese quedado muy chunga). He escuchado otros (pocos, no te voy a engañar), pero aún no he pasado por caja para agenciármelos; ya les llegará su turno. En cualquier caso, hételos aquí en orden alfabético (y así me evito pensar cuál me ha gustado más que otro, etc). Como verás a continuación, una mitad son debuts, y la otra bandas promesa. Qué le voy a hacer, me gusta apostar por la savia nueva.

 Anthrax "For All Kings": digan lo que digan sus detractores, lo último de Scott Ian y compañía supera con creces a su anterior "Worship Music". No hay grandes (ni siquiera pequeños) cambios respecto a su sonido, pero considero que tiene mejores temas, más inspirados y menos deudores del pasado. Como siempre, y es de agradecer, incluyen un par de canciones (las más melódicas, en este caso) que se apartan del camino seguido hasta el momento.


Avenged Sevenfold "The Stage": tras el tropiezo que supuso "Hail to the King", A7X regresan a lo grande con su mejor disco hasta la fecha (y esto lo digo con la boca un poco pequeña, pues "Nightmare" me sigue pareciendo de lo mejorcito. El tiempo dirá). Cambios de ritmo imposibles, un Synister Gates a la guitarra que está que se sale, y una colección de temazos que no dan respiro.

Cheap Trick "Bang, Zoom, Crazy... Hello": título raro de cojones el que se han sacado de la chistera estos magos de la melodía, quienes, 7 años desde el irregular "The Latest", recuperan el altísimo nivel que alcanzaron en "Rockford" (2006), el disco con el que -definitivamente- me convencieron. En "Bang, Zoom,..." el equilibrio entre tema y tema es perfecto, lejos de la irregularidad de su anterior disco, y destacar un tema por encima de otro es complicado.

Death Angel "The Evil Divide": cuando se habla de Thrash Metal casi nadie les tiene en cuenta, pero sin duda el combo de Mark Osegueda y Rob Cavestany (los dos únicos miembros que siempre han estado ahí -y hablamos de principios de los '80-) forma parte de un hipotético Big Eight (y digo "eight" pero perfectamente podría decir "seven" o incluso "six"). No podría estar más de acuerdo con Charly Günner: uno de los discos del año.


D-Generation "Nothing is Anywhere": nunca compro discos a ciegas (prácticamente imposible hacerlo hoy en día además, cuando en YouTube, Spotify u otros puedes escucharlo entero sin problema), pero ante la dificultad de encontrar en la Red algo más aparte de los dos o tres temas de avance que la banda había filtrado, no me quedó más remedio que dejarme orientar por opiniones ajenas. A falta de unanimidad en el foro Azkena le hice caso a Charly Günner (sí, él otra vez) y no pude quedar más satisfecho. Gran disco.


Megadeth "Dystopia": es increíble la capacidad de Dave Mustaine para renacer de sus cenizas (¿o debería decir "de su mierda"? Porque "Super Collider", su anterior disco, es directamente eso: un mojón infecto). No lo voy a poner a la altura de tal o cual disco de sus mejores años, pero, qué carajo, es uno de sus grandes títulos. Compré la edición normal, pero tarde o temprano caerá la versión con bonus tracks (muy interesantes todos).


Metal Church "XI": el regreso de Mike Howe a la voz, tras 20 años alejado de la banda, se nota para bien, y mucho. Pero no sólo respecto al nivel de calidad de sus anteriores discos, sino que las ventas también han acompañado. Nada menos que hasta el puesto 53 del Billboard se han alzado (su mayor éxito hasta el momento). No está nada mal. Personalmente "XI" está por encima de su disco de culto "Blessing in Disguise". Buenos temas no faltan.


Metallica "Hardwired... To Self-Destruct": ocho años -nada menos- han pasado desde "Death Magnetic"... Uf, sin duda me hago viejo (¿o ya lo soy, aunque me niegue a aceptarlo?), porque mi percepción del paso del tiempo cada vez es más difusa. Bien, fuck it. Y otro fuck it al debate de si Ulrich, Hetfield y compañía están o no agotados creativamente. "Hardwired..." no tiene nada que hacer frente a sus discos pre-"Load", pero aquí me tenéis, pasando por caja (bueno, tampoco, que fue un regalo). Lo que no tolero es que se le dedique a Lemmy un tema tan anodino como "Murder One". Eso sí que no puede ser.


Rob Zombie "The Electric Warlock Acid Witch Satanic Orgy Celebration Dispenser": mi apreciación inicial fue de etiquetarlo como cagada monumental del Sr. Zombie, pero, a base de escuchas, el artefacto (menuda broma de título, por cierto) fue creándome un poso. En fin, otro disco entretenido sin más del rastas. Y digo entretenido sin ánimo de menosprecio, eh. El artwork es, como cada año, de lo mejorcito de la cosecha anual. Esta vez, además, está confeccionado exclusivamente por él, dotándole de un look fanzineroso a lo "2000 Maníacos" que me resulta hipnótico.


Wolfmother "Victorious": tras varios pasos en falso parece que volvemos a tener entre nosotros a unos Wolfmother en plenitud de facultades. Y espero que sea por mucho tiempo; en el futuro necesitaré más temas como "Victorious", "City Lights" o "Gypsy Caravan" en mi día a día. En un primer momento estuve tentado de asistir a su concierto en Barcelona, pero por h (precio del ticket) o por b (simple pereza) me quedé en casa. Los directos ya no son para mí. O al revés, no sé.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Accept "Born to be whipped" (aka "Son of a Bitch")


  Hasta hace un par de meses sólo tenía en mi haber un único cd de Accept, "Blood of Nations", el debut de Mark Tornillo con los teutones; así que, una vez completadas las discografías de Testament, Buckcherry o Anthrax, era el momento de adquirir las obras de estudio (los directos nunca fueron una prioridad) de una de mis bandas favoritas de siempre. Empecé con "Balls to the Wall" y "Russian Roulette", seguí con "Metal Heart", y más recientemente recibí en mi domicilio la copia de "Restless & Wild". Todos a muy buen precio, por cierto. Y esta semana, además de "Blind Rage", también he echado mano de la tarjeta de crédito para hacerme con "Breaker", tercer título de la banda, y, en mi opinión, uno de los clásicos del Heavy Metal ochentero más ignorados por la intelligentsia.

  Sin embargo, para mi sorpresa, dicho estatus de disco olvidado no va en consonancia con su cotización en el mercado. Si hasta el momento no había desembolsado más de 7 euros por título (siempre nuevos, nada de segunda mano), con "Breaker" me he ido a los 11'50€. Cuesta creerlo sabiendo que, hace ya un buen puñado de años, adquirí el vinilo por 450 pesetas (menos de 3€) y que la versión cassette la vendían sobretodo en gasolineras (a precio de saldo).

  Al margen de la cuestión monetaria, "Breaker" me parece un disco capital. Y no soy el único que piensa así; de hecho, este viernes Udo Dirkschneider ha editado un doble en directo ("Back to the Roots") centrado en sus primeros años con Accept, y una quinta parte del repertorio incluído es precisamente de "Breaker". Y es que, tras el fiasco de "I'm a Rebel" (del que sólo se salva el tema homónimo -y del que, curiosamente, existe una versión primigenia registrada ¡¡por AC/DC!!-), Wolf Wolffman y Peter Baltes cargaron las pilas al máximo en el proceso de composición y parieron riffs y melodías de alto voltaje. No hay un sólo tema mediocre, pero a mi gusto el tema estrella es "Son of a Bitch", uno de sus himnos más fieros y definitivos. Posteriormente grabarían esa bestialidad llamada "Fast as a Shark", pero "Son of a Bitch" es el epítome de la mala hostia hecha canción, una patada en los güevos cargada de palabras malsonantes (sobretodo para la época). Al respecto recuerdo a un heavy metalero de uno de los institutos por los que deambulé siendo un chaval, quien, un día a la hora del recreo, tras entonar el tema de marras procedió a darnos una lección de inglés macarrónico, pues, en sus palabras, el verso del coro ("... son of a bitch, kiss my ass...") se traducía como "hijo de puta, chúpame los huevos" (el tío capullo no iba desencaminado del todo, pues tan sólo erró por unos centímetros al confundir el ojete con los "eggs").




   "Son of a Bitch", al igual que dos años antes "Con Botas Sucias" de Barón Rojo, estaba dedicada a un sello discográfico, pero los alemanes no tenían la sutileza de Armando de Castro a la hora de escribir, así que sustituyeron acrónimos y metáforas por agresión verbal pura y dura. Pero supongo que un momento dado meditaron sobre la posible repercusión que un tema así podría tener en el mercado anglosajón... y se acojonaron. Deshacerse de semejante canción hubiese sido un error importante, por lo que no quedaba otra que modificar el título y parte de la letra para evitar polémicas, y la convirtieron en "Born to be Whipped" ("Nacido para ser fustigado"). Entre otros, se reemplazó "bullshit" por "big mouth", y "kiss my ass" por un ridículo "kiss my arm", pero pese a los cambios introducidos, no consiguieron normalizar del todo la canción, pues el nuevo texto tenía claras connotaciones sadomasoquistas. No sería la única desviación sexual que les atribuirían a lo largo de su carrera, pues con "Balls to the Wall" las acusaciones de homosexualidad no tardaron en llegar. Unos provocadores natos estos boches...


jueves, 27 de octubre de 2016

Metal is everywhere (10): The Sword & Sin Límites


  Esta sección había que retomarla sí o sí porque las referencias musicales en televisión, cine y cómic molan mucho. Sobretodo cuando son a bandas que gustan por aquí, como The Sword. De momento no tengo en propiedad ningún título de su discografía, pero los hago sonar regularmente en el iPod y demás chismes, por lo que, en cuanto encuentre alguna oferta guapa, serán míos.

  Pese a la tibia acogida que ha tenido su reciente "Low Country" en el foro de Rock más popular de la Red, esta revisitación en clave unplugged de su anterior "High Country" me parece de lo más catchy que he escuchado últimamente. Excelentes melodías acústicas, detalles synth aquí y allá, y atmósferas cósmicas que le van como anillo al dedo a cualquier tebeo setentero de Jack Kirby. No digo más. Sólo espero que lancen una edición doble a precio reducido para hacerme con ella.


 Y, aprovechando las escuchas en modo bucle a las que llevo sometido toda la semana, he recordado un episodio de la serie "Sin Límites" en el que mencionaban a los creadores de álbumes como "Age of Winters", "Gods of the Earth" y "Apocryphon" entre otros. Y es precisamente a este último, "Apocryphon", al que aluden en el episodio 21 de la, por el momento, primera temporada de este spin-off televisivo del film homónimo de Bradley Cooper. Si te preguntas cómo es posible que pierda el tiempo con semejante aborto catódico, decir que es una de las (muuuchas) series que pone mi novia a la hora de cenar, y que un servidor, una vez acabado el postre, abandono a su suerte. Yo sólo tengo ojos para series para snobs (ehem).



jueves, 20 de octubre de 2016

Doble tributo a David Bowie


Vaya por delante que en mi vida Bowie ha tenido una relevancia -en una escala del 0 al 100- más o menos de 3 o 4. No me he interesado demasiado por su obra, pero lo que he escuchado (el triple "The Platinum Collection") no me ha impulsado a salir corriendo a la tienda más cercana para hacerme con su discografía. Hay un puñado de temas suyos que sí me gustan mucho, faltaría más; y de todos ellos "Suffragette City" es mi preferido.

El primero de los tributos que llegó a mis oídos fue la versión que Metal Allegiance han incluído en su reciente "Fallen Heroes", un EP de tres temas que, además de a Bowie, también rinde tributo a Lemmy y a Glenn Frey. Si no los conoces, aclarar que Metal Allegiance es un proyecto que tiene a Alex Skolnick (guitarrista de Testament) y Mike Portnoy (ex-batería de Dream Theater) como miembros fijos, y a diferentes músicos que van rotando según la canción. Su debut del año pasado (con participaciones vocales de Chuck Billy, Phil Anselmo, Doug Pinnick, etc) es de notable. La versión en cuestión cuenta a las voces con otro peso pesado del Thrash Metal: Mark Osegueda de Death Angel. Cojonuda versión.




El segundo tributo viene firmado por Rob Zombie; pero no en forma de disco, sino de película. En la flojísima "31" uno de los personajes, el carismático Doom-Head, espeta un inconfundible "wham, bam, thank you ma'am" antes de cometer una de sus sangrientas tropelías. Ni las arañas de Marte dan más mal rollo...



miércoles, 12 de octubre de 2016

Las perlas de César


Ha pasado más tiempo del que tenía previsto desde el último post, pero ya estoy aquí de nuevo. Llevaba días planeando mi regreso, pensando en cómo coño hacerlo triunfal, y no ha sido hasta hace unas horas que he dado con algo grande. "¿Con qué?", dirás. Pues con el más grande: el maestro Cesar Martín. He aquí alguna de sus perlas.



Adoro a este hombre. Si servidor regentase una empresa no dudaría en ofrecerle un puesto en atención al cliente. Sería una gran pérdida para el Rock'n'Roll, pero, al fin y al cabo, para lo que escribe últimamente en su revista, qué más da, ¿no? Lo que darían de sí esos (hipotéticos) intercambios verbales entre un consumidor cabreado cualquiera y The Man... Eso no tendría precio.


Por cierto, el extracto anterior pertenece al Apéndice del nº 305 (marzo de 1999 -con NIN en portada y recuadro de Marilyn Manson versión Omega-). El Correo/Apéndice de dicho ejemplar es un tanto insulso, pero contiene algún que otro comentario de Cesar francamente divertido -sobretodo desde la perspectiva que da el tiempo-, como que "Fred Durst tiene bastante personalidad" (pobre, no sabía la de mierda que le echaría encima poco después), o la siguiente respuesta a un tal J.P.G.P.:



Lo cierto es que, pese a que este fragmento ha sido motivo de varias conversaciones con allegados y amigos (en efecto, a este nivel de profundidad intelectual me gusta comunicarme), nunca me he tomado la molestia de intentar localizar en Youtube el dichoso programita. Hasta hoy, claro. Dentro video:




¿Aún no has tenido el arrojo de verlo? ¡No te lo puedes perder! Su visionado me ha recordado a la sensación que tuve a los 12 años cuando probé por primera vez los pimientos verdes rellenos de carne que cocinaba mi abuela. "¡Cómo he podido vivir hasta ahora sin catar semejante manjar!" me lamentaba. Pues esto igual. El Escobar sorprendiéndose a sí mismo al pronunciar correctamente "Rurk", la entrada en escena del galán embutido en un guardapolvo noventero, esos hinchas futboleros de público, las Mamá Chicho luciendo palmito, la anormal de Loreto Valverde cacareando sin freno, el Poli (como siempre) pasadísimo de farlopa, esa oferta-que-no-puedes-rechazar que lanza Manolo a Mickey de venirse de romería,... Como bien dice Cesar, esto es inenarrable.

 

Blog Template by YummyLolly.com - Header Image by Vector Jungle