jueves, 14 de julio de 2011

Scorpions y su particular "Operation:Mindcrime"


Cada vez que hablo de Scorpions con un colega acaba saliendo a colación "Unbreakable" (2004), el disco con el que los germanos volvieron al Hard Rock tras una larga temporada encadenando un experimento tras otro. Mi colega, ya digo, siempre habla maravillas de él y yo, pese a que no recuerdo ni un solo tema de ese disco, siempre le doy la razón -más que nada porque, aunque no me dejó una huella imborrable, sí recuerdo que lo escuché bastante cuando se editó-.

Pero el caso es que con "Unbreakable" no hay para tanto. Marcó el regreso a sus raíces, cierto, pero tampoco es un disco para tirar cohetes. Supongo que las ganas por tenerlos de vuelta pesó más que cualquier otro factor a la hora de emitir un juicio meditado.


La semana pasada lo rescaté de la estantería tras unos cuantos años de olvido, y me reafirmo en mi postura: un disco correcto sin más. Puesto a destacar alguno de sus últimos títulos me quedo con su canto de cisne, ese "Sting on the Tail" con el que se han despedido por la puerta grande. Lástima que poca gente se haya enterado...

No obstante, no fue "Sting on the Tail" el siguiente disco que retomé tras mi reciente recuperación de "Unbreakable"; para la ocasión me fui mucho más atrás en el tiempo, concretamente hasta 1974 y 1975, años en que Scorpions publicaron, respectivamente, "Fly to the Rainbow" e "In Trance", dos discos pertenecientes a su etapa menos conocida y por los que siento verdadero cariño. Y eso que que me gustan sus clásicos de los 80s... pero considero que en la década anterior había -musicalmente- más miga.

Mi primera toma de contacto con "In Trance" se produjo de forma tardía, a principios de los 2000s; sin embargo el descubrimiento de "Fly to the Rainbow" (cronológicamente, el segundo en su discografía) se produjo hace ya bastantes años. De hecho, fue uno de los primeros discos que compré allá por 1985; y, a decir verdad, lo adquirí por pura ignorancia y desinformación. He aquí la explicación:

Eran los días de "World Wide Live", sus baladas FM sonaban continuamente en la radio, los culos de las brasileñas que aparecían en el clip "Big City Nights" alimentaban de fantasía mis noches húmedas de prepúber, y gracias a un amiguete tenía todas aquellas canciones grabadas en un TDK normal de 90, sin tan siquiera fotocopia de la portada ni títulos de los temas. Mi paga semanal no me daba para comprar novedades, y mucho menos para un doble disco como aquél, así que, en mi ansia por conocer en profundidad a aquella banda alemana, me dirigí a mi tienda más cercana (que estaba en el pueblo de al lado) y, tras buscar en la cubeta marcada con las palabras "Heavy Metal", fui a dar con el disco con la portada más fea que habían visto mis ojos hasta el momento (tardé años en toparme con otros atropellos que lo superasen). ¿Qué me llevó a escoger ése y no otro? Pues, si la memoria no me falla, fue porque, aparte de "WWL" y "Love at First Sting", la tienda no disponía de más discos de los Scorps; de lo contrario no entiendo porqué me decanté por ese adefesio. Como curiosidad, a Uli Jon Roth nunca le gustó tampoco esta portada; utilizarla fue decisión exclusiva de Klaus y Rudolf, quienes con los años nos embelesarían con cubiertas cargadas de buen gusto, caso de "Animal Magnetism" o "Virgin Killer". ¡Glups!

Y es que, ciertamente, intentar describirle semejante pieza de arte a alguien que nunca haya tenido el placer de deleitarse con su visión resulta complicado. Complicado porque no existen en el diccionario palabras que le hagan justicia. Imagina a un discípulo poco aventajado de Jack Kirby, fumado hasta las cejas, y con un gusto cuanto menos dudoso del uso del color, y te aproximarás sólo 15 kms. (No tenía intención de herir sensibilidades colgando la portada, pero, como sé que la curiosidad podría con tus nervios, aquí la dejo. Si esta noche no logras conciliar el sueño, lo siento, amigo, a mí no me vengas llorando).


Mejor llórale a Wandrey, el firmante de este despropósito. Un buzo asido a un cartel pintado como la bandera rastafari, calzado con botas rematadas en hélices, y tocado con una escafandra adornada con un escorpión... No sé dónde la pilló, pero ¡cuidado con esa maría, amigos!

El contenido del disco, pese a que necesité un tiempo en cogerle el punto (entiéndeme, yo me esperaba encontrarme con hits del calibre de "Bad Boys Running Wild" o "Another Pice of Meat", no con aquello), es canela fina. Raruna, pero fina. No obstante, y pese a llevar más de dos décadas acostumbrado a su sonido añejo, cada vez que pincho "They Need a Million", el segundo tema de la cara A, no puedo evitar que mi mente sufra un shock. ¡No es para menos! Tras una breve intro acústica con Klaus a las voces, y en medio de un rock aflamencado, entra en acción Rudolf Schenker protagonizando una de sus -afortunadamente- contadas incursiones en las tareas vocales, con una interpretación que ni Doña Croqueta, oigan. He aquí el cuerpo del delito:




6 comentarios:

King Piltrafilla dijo...

Yo también me compré el Unbreakable después de abominar una banda que había significado tanto para mi y que hacía años que en mi opinión había perdido el norte. Desde Lovedrive me gustan todos hasta Savage Amusement, pero luego... ay luego, el silbido del Wind of Change de los cojones y la debacle. Total que estoy de acuerdo con que el álbum estaba bien -al menos se podía escuchar sin vergüenza-, pero no mataba.

De la primera época recomiendo el Toky Tapes, un recopilatorio excepcional.

El Cabrero dijo...

Yo no sé que tiene la gente contra Crazy World, a mi me parece un pedazo de disco como una casa! Tease Me Please Me me parece un gran single y un videoclip lleno de macizas, si lo hubieran sacado Buckcherry molaria pero como es Scorpions...en fin, pedazo de discazo digan lo que digan. Sobre todo la Cara A me parece perfecta! Y ese final con Send Me An Angel...madre mia, se me pone la piel de gallina, una de sus mejores baladas de toda su carrera!

Larry Runner dijo...

Madre mía muchacho! Leo tus blogs y flipo. Somos almas casi gemelas! Tengo el FLY TO THE RAINBOW. Lo tengo en cassette original, pues cuando lo compré era un bobín de apenas 14 años y lo hice también como tú, por pura ignorancia y pensando encontrarme otro "Hurricane" u otro "No One like you". También estaba de oferta en mi tienda (el Discoplay) y el WWL y el "Love At First Sting" ya estaban en la buchaca. Quizás estuviese el "Gold Ballads" también, no estoy seguro. Respecto a UNBREAKABLE, me parece un disco olvidable, aunque STING IN THE TALE es una obra maestra y me ha hecho volver a escucharles como no hacía desde los tiempos de "Rhytm of Love". Me acabas de joder, creo ke me descargaré "Fly to the rainbow". En aquella época tenía tan poca música que acabé congiéndole gusto jajajaja. Por cierto, la portada era aún peor que el disco, tienes razón jajaja. Gracias por ésta entrada! Me da a mí que habrá nuevo "Diario de un metalhead" con la cantidad de recuerdos que me has traído a la mente.

Ofersan dijo...

Los Scorpions los llevo en el ADN. mi hermano 8 años mayor que yo es un verdadero fan, en la epoca de WWL y sus obras maestras, llegue a escucharlos en mas un millon de ocasiones, los sigo escuchando, pero no su etaba post Savage Amusement. Por cierto, es curioso que para Noviembre ya tienen atadas y de las que puedes comparar tickets, un monton de fecha por Francia, y de Spain todavia nada de nada ¿? saludos

EdCharrúa dijo...

Desde el Crazy World no he conseguido volver a engancharme al grupo y eso que lo he intentado con empeño. Yo me quedo antes con el In Trance que con el FTTR, pero para gustos... Saludos.

PopuJedi dijo...

King Piltrafilla: después de sufrir 10 veces al día el puto silbido de "Winds of Change" me costó un huevo volver a escucharles (por cierto, jamás he escuchado entero "Crazy World"), pero en su siguente disco, "Face the Heat", había buenos temas (aunque, ya por entonces, se les empezó a ir la olla demasiado -sólo hay que ver el clip de "Woman", pura marcianada con Klaus Maine maquillado a lo estraterrestre y Matthias Jabbs a lo Piratas del Caribe!!).

El Cabrero: no puedo opinar de ese disco, ya le he dicho a King que nunca lo he escuchado entero. "Tease me please me" mola, pero tanto la cancioncita del viento como la del ángel me provocan sudores fríos (de agonía). Tal vez un día le eche memoles al asunto y me enfrente al abismo que me devuelve la mirada...

Larry Runner: como no hay dos sin tres, seguro que hay muchos más chavalitos que compraron ese disco por puro despiste. Y, como bien dices tú, el tener tan poca música en aquellos días obligaba a insistir e insistir y acabábamos por cogerle el punto a cualquier disco que nos hubiésemos agenciado (por error o no). Espero leer pronto tus "batallitas de abuelo cebolleta" ;D

Ofersan: está claro que "Savage Amusement" marcó un antes y un después en la carrera de Scorpions (y para mal, claro). Ojalá alguien se decida a traerles por aquí, porque no me gustaría perdérmelos (nunca les he visto). Aunque, quien sabe, lo mismo de aquí a unos años vuelve a presentarse la oportunidad. Tal como han hecho Judas Priest, Scorpions han anunciado que se retiran de las giras largas, pero continuarán grabando discos y participando en festivales. Ah, y también prometen un documental retrospectivo. Tal como rezaba el título que cerraba su último disco, "lo mejor está aún por llegar".

EdCharrúa: pues te recomiendo "Sting on the Tail"; ése puede ser el disco que te reenganche de nuevo. Y sí, "In Trance" supera a "FTTR", qué duda cabe, pero a mí me gustan casi por igual.

Gracias y saludos a todos!

 

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