Ha pasado más tiempo del que tenía previsto desde el último post, pero ya estoy aquí de nuevo. Llevaba días planeando mi regreso, pensando en cómo coño hacerlo triunfal, y no ha sido hasta hace unas horas que he dado con algo grande. "¿Con qué?", dirás. Pues con el más grande: el maestro Cesar Martín. He aquí alguna de sus perlas.
Adoro a este hombre. Si servidor regentase una empresa no dudaría en ofrecerle un puesto en atención al cliente. Sería una gran pérdida para el Rock'n'Roll, pero, al fin y al cabo, para lo que escribe últimamente en su revista, qué más da, ¿no? Lo que darían de sí esos (hipotéticos) intercambios verbales entre un consumidor cabreado cualquiera y The Man... Eso no tendría precio.
Por cierto, el extracto anterior pertenece al Apéndice del nº 305 (marzo de 1999 -con NIN en portada y recuadro de Marilyn Manson versión Omega-). El Correo/Apéndice de dicho ejemplar es un tanto insulso, pero contiene algún que otro comentario de Cesar francamente divertido -sobretodo desde la perspectiva que da el tiempo-, como que "Fred Durst tiene bastante personalidad" (pobre, no sabía la de mierda que le echaría encima poco después), o la siguiente respuesta a un tal J.P.G.P.:
Lo cierto es que, pese a que este fragmento ha sido motivo de varias conversaciones con allegados y amigos (en efecto, a este nivel de profundidad intelectual me gusta comunicarme), nunca me he tomado la molestia de intentar localizar en Youtube el dichoso programita. Hasta hoy, claro. Dentro video:
¿Aún no has tenido el arrojo de verlo? ¡No te lo puedes perder! Su visionado me ha recordado a la sensación que tuve a los 12 años cuando probé por primera vez los pimientos verdes rellenos de carne que cocinaba mi abuela. "¡Cómo he podido vivir hasta ahora sin catar semejante manjar!" me lamentaba. Pues esto igual. El Escobar sorprendiéndose a sí mismo al pronunciar correctamente "Rurk", la entrada en escena del galán embutido en un guardapolvo noventero, esos hinchas futboleros de público, las Mamá Chicho luciendo palmito, la anormal de Loreto Valverde cacareando sin freno, el Poli (como siempre) pasadísimo de farlopa, esa oferta-que-no-puedes-rechazar que lanza Manolo a Mickey de venirse de romería,... Como bien dice Cesar, esto es inenarrable.


